jueves, 19 de mayo de 2011

Consejos antes de suicidarte accidentalmente

De todas las cosas que puedes hacer antes de morir, sin pena ni gloria, debes realizar obligatoriamente éstas:

Mata a una cucaracha a los 6 años así te cagues de miedo y sientas que revivirá debajo de tu zapato y que crecerá dos metros más y volverá para vengarse de ti, eso no pasará, mátala y arrójala más allá, luego vuelve hacia ella y disfruta de su cadáver inmóvil e inútil para siempre.

Toma agua del caño, más rico si es de la manguera del jardín de la casa del vecino, del cual a su vez, has arrancado flores y se la has llevado a tu mamá. Bonito es recibir lo que tu hijo robó, de nada mami.

Después de manejar bicicleta en vacaciones de verano, métete a la refrigeradora con el cuerpo caliente y tómate la gaseosa de tres litros que compraron para todos, pero tómatela de pico y que no te importe si la has babeado, no te detengas hasta saciar tu sed, luego guárdala y si te descubren muere en negación.

En el salón de clases, nunca te sientes en la primera fila, procura siempre sentarte detrás de alguien con cara acojudada, jálale el pelo, échale basura, cáscaras de fruta, migas de pan y papeles dentro de la chompa y mejor si toca su espalda y se le va al calzón, si es mujer y lleva el cabello largo, aprovecha el curso de manualidades para cortárselo, si te culpan: una vez más mueres en negación, trátala de loca, a la salida vete sonriente a casa.

Róbale la comida a tu amiga más miserable, esa que lleva 3 panes con tortilla de hot dog y huevo, y la muy descarada reparte la mitad de un pan para 5 personas, se alucina Jesucristo y cree que nos sacia a todos, róbale todos los panes y jódela para que aprenda, si ha llevado limonada tómatela en su cara.

Patéale la mochila al compañero que te dé la gana, píntale la carpeta.

Súbete la falda en secundaria de tal manera que tus compañeros alucinen contigo y si eres hombre procura entallarte el pantalón de tal manera que las chicas no se esfuercen tanto cuando te miren el paquete.

Métete en problemas y trata de salir airosamente sin vergüenza de todos ellos, y procura culpar a alguien más.

En la graduación nunca digas palabras cursis, di que el colegio es una mierda, que te alegras de irte para siempre y de que por fin te deshaces de las caras feas de tus profesores, el uniforme incómodo, levantarte temprano, procura decir al menos una lisura en tu discurso de graduación y, cuando lo hagas, mira a la cámara y luego a la directora, si te atreves a mostrarle el dedo medio a todos, me llamas para darte un chape.

Nunca está demás ir a la universidad y mandar a la mierda a uno, o dos, o tres, o a cuatro profesores.

Nunca tomes hasta morir, ni mucho menos hasta perder la conciencia, deja que los demás lo hagan, tú sólo espera sigilosa y aprovéchate de la situación, cuando te pregunten finge amnesia, es de caballeros, es de damas.

Come rico, no vomites (eso es de calabacitas). Si no tienes nada bueno qué decir, mejor no digas nada. Mírate al espejo todas las noches y deséate y alucina contigo misma, vuélvete gay por ti. Has ejercicios hasta que te canses, si no quieres hacerlos no te esfuerces, todo lo que sea obligatorio hace daño, causa estrés.

Como las mujeres lloramos una vez al mes, procura hacerlo por algo que realmente valga la pena, luego come pan con fudge y un té tibio mirando South Park y cágate de la risa.

No te drogues, no fumes marihuana, deja que los demás lo hagan, ellos matarán más neuronas que tú y cuando llegues a viejo ríete de ellos y de sus lagunas mentales.

Procura no publicar tu vida en las redes sociales, haces que mentalmente te mente la madre, no escribas con letras altas y bajas, ozeA aLgO aziií ves, AmiX? usando la Z en vez de la S, en otras palabras más concretas: no seas un imbécil.

Toma tu sopa, come tu papa, toma tu chela, tírate a todos y a todas las que puedas y tírate un pedo delante de más de 3 personas, sé infiel, cágale la vida al menos a 4 personas, o sea, rómpeles el corazón, que te recuerden por siempre, que te odien, que quieran mandarte matar, pero que no te olviden. Duerme hasta tarde, no cocines a menos que sea domingo y quieras inflar tu ego diciendo que puedes hacer de todo y todo lo haces bien. Duerme, duerme, duerme, no te quedes hasta las cuatro de la mañana escribiendo esta huevada. Por último, escribe siempre con lisuras y si te dicen algo mándalos a la mierda.


jueves, 5 de mayo de 2011

GRACIAS POR VENIR HOY

¿Cómo has estado?, sigues hermosa como cuando te vi por última vez, antes que me dejes. Todo este tiempo te he imaginado a mi lado, acompañándome en cada paso y dándome la mano en cada caída, para poder levantarme. Si te hice renegar alguna vez, perdóname, soy joven y trato de hacer lo mejor que puedo para sobrevivir. Me gusta cuando sonríes y te acercas y me besas, me gusta que me tomes la cara y me mires, y me gusta más cuando recuerdo tu mirada así: sencilla, tranquila, relajada.

Esos lentes te quedan excelentes ¿sabes? Y esos ojos mágicos que tienes me llenan de envidia, había olvidado lo hermosa que eras y todo lo que se sentía verte sonreír.

Que bueno que te haya gustado todo lo que te conté, prometo hacer lo posible porque se cumpla, de mí depende, me haré cargo para que suceda, por eso ya quiero que llegue la navidad.


Como te comenté, volví a ver a tu hermano y es igual a ti, tiene la misma mirada, el color claro de tus ojos, tu voz, tu sonrisa, cuando lo vi disimulé cada lágrima, me contuve. Y es que escucharlo hablar fue como si volviera yo misma a oírte, seré sincera y la verdad es que fue hace tanto tiempo que el recuerdo vivo de tu voz se estaba desvaneciendo en mi memoria, perdóname por eso también.


He apuntado fielmente los horarios de visita que haces en la casa donde crecí, me dijeron que eran a las 10 de la noche, para despedir a Tere, cuando se haya dormido y a las 4 de la mañana, para besarla y verla antes que despierte.

 

Este sábado iré a la casa, no sabes las ansias que tengo de que a mí también me beses, me tapes cuando esté dormida y me contemples. Ese día quiero dormir abajo. No importa en el sillón de la sala, es que de verdad tengo muchas ganas de verte, aunque no estoy segura si lo logre, pero al menos quiero sentirte cerca, sentir tu presencia, sentir tu mirada desde algún rincón, así como cuando era niña y me escuchabas mientras te explicaba todo lo que había aprendido en el colegio con muecas y todo, y ya que hablamos de eso, ¿Recuerdas cuando me ponía a tu lado con mi cocina de juguete mientras tú cocinabas de verdad? Ja ja, a mí también me da risa. ¿Y cuando en las tardes me veías por la ventana de la casa cómo jugaba con mis amiguitos? Sabes, me encantaba voltear hacia la casa y verte allí mirándome con una sonrisa. Son tantos recuerdos contigo, cuando cantábamos, cuando bailábamos, cuando ponías música los domingos en la casa, a Santana sobre todo, por eso que ahora me encanta escuchar a Santana, y cada vez que lo escucho te recuerdo balanceándote al ritmo con la escoba en la mano y con los ojos cerrados sintiendo la música y yo hago lo mismo cuando lo escucho, me he copiado tu estilo, es que eres auténtica.

 

No sabes el infinito placer que ha sido volver a conversar contigo y haberme permitido verte sonreír y escuchar otra vez tu voz. Vuelve pronto, es que me haces mucha falta, tú lo sabes. Y si te digo que vuelvas es porque te extraño y porque sabes que para mí es imposible poder irte a buscar, la que puede venir eres tú, no importa si no me avisas, como ayer, sabes que ya estoy preparada, no le hagas caso a mis lágrimas, son de emoción, no sientas pena, mas bien alégrate, ninguna tristeza me puede destruir, después de tu partida y de tus periódicos regresos no hay nada que conmueva más a mi corazón.
 


Agradezco infinitamente tu visita, los años se pasan volando y no falta mucho para reencontrarme contigo y que nuestras almas vaguen juntas, libres, la verdad es que lo anhelo mucho pero todo a su debido tiempo.
 


Otra cosa, no sé si ponerle tu nombre a mi hija, quizás sea muy cursi, espero tus propuestas pues, a ver qué nombre quieres, si quieres puedes lanzarlas desde ahora, apuntaré el nombre para cuando sepa que tendré una hija ja ja, ¿Tú qué dijiste? “Ya tan rápido”, no pues, ni siquiera me he casado, pero ni hablemos de matrimonio porque luego me pondré a llorar otra vez, mira mis lágrimas, es que no puedo evitarlo, quisiera que estés para mi matrimonio, pero no hay problema, sé que me estarás viendo desde un rincón como siempre, y una sonrisa se posará en tus labios, pero bueno, guardaré mis palabras para ese momento, prometo escribirte, ¡No te rías de mí! Ja ja, sigues siendo una burlona, te quiero.



Ya me tengo que despedir, estoy sentada frente a la compu de la casa, dame un beso, cerraré los ojos para sentirte (…) gracias mami, te amo mucho. Ven pronto a mis sueños que cuando sueño contigo me levanto de buen humor como ahora. Besos y hasta luego.